martes, 1 de julio de 2008

Enrédate un poco, y lee estos entretenidos trabalenguas ¿Puedes hacerlo sin que tu lengua se enrede?



- Si su gusto no gusta del gusto
que gusta mi gusto
que disgusto se lleva mi gusto
al saber que su gusto
no gusta del gusto
que gusta mi gusto.

- Pancha plancha con cuatro planchas
con cuantas planchas
pancha plancha.

- Uno, dos y tres,
dímelo otra vez.
Uno, dos y tres,
dímelo al revés.
Uno, dos y tres,
sin mover los pies.

Haber si puedes adivinar lo que tengo para ti… adivina adivina buen adivinador.

- Con el dinero lo compro,
con los dedos lo deslío,
por la cara me lo como.
(Caramelo)

- Mi picadura es dañina,
mi cuerpo insignificante,
pero el néctar que yo doy
lo comes al instante.
(Abeja)

- Piensa y lo adivinarás:
¿Qué tiene Adán delante
que Eva tiene detrás?
(Letra A)





Los conejitos de colores

Había una mamá coneja que tenía muchos conejitos. Todos eran muy blancos. Y también, como todos los niños eran muy juguetones y un poquito locos. Así que siempre estaban jugando por el campo.

Pero un día todo el paisaje apareció también blanco. ¡Había nevado!. y la mamá coneja, cuando fue a buscar a sus pequeños no los podía encontrar porque como eran blancos, se confundían con la nieve. Entonces fue a buscar pinturas y pintó a sus conejitos de todos colores. ¡Ahora sí podía verlos fácilmente jugando en la nieve blanca! Todo anduvo bien hasta que un día, al mirar al campo, no pudo encontrar nuevamente a sus conejitos queridos. ¡Había llegado la primavera con todo su esplendoroso colorido!

Entonces llamó a sus niños y uno a uno los lavó y los volvió a dejar de su color natural, el blanco.

Ahora los podía observar tranquilamente como corrían por el florido campo. Estaba muy feliz. Hasta que un día, pasado el tiempo... ¡volvió a nevar!... y este cuento vuelve a comenzar...

miércoles, 25 de junio de 2008

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El unicornio, la magia y tu =)



Había una vez un niño llamado Robertito, todas las noches su madre le contaba una historia distinta. Un día su madre le contó la historia del famoso unicornio blanco que se escondía en el bosque prohibido, que era el símbolo de la magia.

Después de escuchar esta historia Robertito quedo impresionado, tan fascinado por tan hermosa historia que esa misma noche decidió salir a buscar a ese unicornio tan bello. Buscaba y buscaba pero no lo encontraba. Robertito cansado se sentó en un tronco, de pronto comenzó a sentir ruidos entonces miro al horizonte y vio al famoso unicornio de alas blancas. Robertito se acerco al unicornio, lo intento tocar pero el unicornio se corrió, - No tengas miedo – le dijo Robertito – no te haré daño, tranquilo. Entonces el unicornio se acerco al niño y lo subió a su lomo, Roberto estaba feliz. Pasearon por las nubes el cielo por todas esas partes que jamás te imaginarias, VOLABAN Y VOLABAN! Y de pronto paff… pasaron por un arco iris vieron duendes, dragones y hasta hadas, Roberto nunca en su vida había sido tan feliz, y desde ese día que siempre va a ver a su amigo el unicornio para que la magia siga año tras año y cada niño pueda disfrutar de la magia junto al famoso unicornio… así que recuerda la magia siempre estará en el interior de tu corazoncito.